Las negociaciones Canadá-EE.UU., “a ritmo intenso”

Canadá confía en alcanzar un acuerdo con Estados Unidos en las próximas horas para renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) tras superar diferencias sobre el sector de productos lácteos y la resolución de disputas.

La ministra de Asuntos Exteriores, Chrystia Freeland, mantuvo ayer reuniones en Washington con el representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Lighthizer, para intentar concluir las negociaciones para hoy viernes, la fecha límite estipulada por el presidente estadounidense, Donald Trump.

En declaraciones a medios de comunicación desde Washington, durante una pausa en las negociaciones, Chrystia Freeland dijo que junto a Lighthizer tenía que tomar decisiones sobre algunos de los temas más candentes.

Los negociadores de los dos países, quienes estuvieron trabajado durante la noche del miércoles y la madrugada de ayer jueves para acercar posiciones, “han preparado algunos temas para que Lighthizer y yo tomemos decisiones”, declaró la ministra canadiense.

“Vamos a hacerlo y segui-remos negociando”, añadió.

También hoy, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, mantuvo una conferencia telefónica con los jefes de gobierno de las 10 provincias canadienses para discutir la marcha de las negociaciones.

Trudeau afirmó el miércoles pasado que hay una posibilidad real de que Canadá y Estados Unidos superen sus diferencias para hoy viernes, como quiere Trump, quien el lunes anunció que Washington y México habían alcanzado un acuerdo bilateral al cual se podía unir Canadá.

Pero Trudeau también añadió que Ottawa no firmará un acuerdo que no beneficie a Canadá.

“Sabemos que hay una posibilidad de alcanzar un buen acuerdo para Canadá el viernes, pero nos mantenemos muy firmes en varias cosas que son importantes para los canadienses”, explicó.

“Depende de si es un buen acuerdo. Lo he dicho en el pasado: es mejor que no haya acuerdo a que sea un mal acuerdo para Canadá”.

En la conferencia telefónica entre Trudeau y los primeros ministros provinciales de Canadá también participó Chrystia Freeland, quien ofreció los últimos detalles sobre la negociación.

La ministra calificó la atmósfera de las negociaciones como “constructiva” y añadió que se desarrollan bajo un “ritmo muy intenso”.

“Hay mucho que estamos intentando hacer en un corto plazo”, añadió.

Los dos principales problemas que están dificultando el acuerdo son los límites que Canadá mantiene sobre las importaciones de productos lácteos para proteger a sus productores nacionales y el sistema de resolución de disputas del Tlcan.

Estos son precisamente dos de los asuntos que más problemas causaron a los dos países cuando se negoció el Tlcan hace más de 20 años.

Trump ha repetido en numerosas ocasiones en las últimas semanas que el Tlcan es un acuerdo “terrible” para Estados Unidos porque permite a Canadá imponer aranceles de hasta 300% a las exportaciones estadounidenses de productos lácteos.

Pero Canadá se resiste a ceder en este punto porque afectaría especialmente a los productores de la provincia de Quebec, donde el sector lechero es clave para la economía local.

Por otra parte, Canadá quiere mantener en el nuevo acuerdo comercial el sistema de resolución de disputas del Tlcan, algo a lo que Washington se opone porque alega que restringe su soberanía al subordinar las decisiones de los tribunales estadounidenses a las de los paneles del tratado.

Para poder llegar a un acuerdo para hoy, analistas señalan que Canadá está dispuesta a ceder algo de terreno en el sector de productos lácteos a cambio de que Washington acepte el mantenimiento de los paneles de disputa del Tlcan.

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