Gobierno español critica desplante al Rey por parte de funcionarios catalanes

El Gobierno español criticó el desplante al Rey de “determinados cargos institucionales” de Cataluña en el recibimiento oficial para la inauguración del Mobile World Congress (MWC), y advirtió de que “ponen en riesgo” que Barcelona pueda seguir albergando un evento “de tanta importancia”.

Los “desplantes institucionales” anunciados por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, entre otros, “además de injustos y mezquinos”, son prueba de una “actitud irresponsable y mezquina” que perjudica a Barcelona, indicaron fuentes del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

La presencia del Rey en Barcelona “simboliza el apoyo de la Corona y del conjunto de España” al Congreso Mundial de Móviles, “y por extensión, al desarrollo y pujanza de la economía catalana”, apuntaron.

“Barcelona se juega mucho estos días. TodoS los ojos estarán puestos desde mañana en el Mobile World Congress de cuyo éxito dependerá la permanencia en Barcelona de la mayor feria de tecnología móvil del mundo, algo en lo que debiéramos estar todos unidos y trabajando juntos”, insisten las fuentes.

Por su parte, Colau defendió hoy su plante al Rey y fue más lejos al rechazar rendirle un “vasallaje impropio de una democracia del siglo XXI”, puesto que “no es un cargo electo democráticamente sino hereditario”.

En un escrito en las redes sociales, la alcaldesa de Barcelona se reafirmó con mayor dureza que ayer: “En una democracia avanzada cualquier cargo público, el Rey también, ha de poder ser criticado y cuestionado. Más si no es un cargo electo democráticamente sino hereditario”

“Por todo ello -prosiguió-, hoy y mañana coincidiré cordialmente con el Rey pero no participaré en el besamanos que, como el propio nombre indica, es un acto de pleitesía y vasallaje impropio de una democracia del siglo XXI”.

A su juicio, el Rey “no ha tenido un mínimo gesto de empatía hacia la gente que sufrió esas cargas e hizo un discurso durísimo avalando la línea represiva, en lugar de intentar apaciguar el conflicto y aportar serenidad, que era lo que en principio se esperaría de un jefe de Estado”.

Por medio de Twitter, intervino también en el debate el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, que afirmó que el Rey “será bienvenido a la República de Cataluña como máxima autoridad de España cuando pida perdón por su papel inconstitucional el pasado mes de octubre”.

Puigdemont hizo así alusión al discurso de Felipe VI del pasado 3 de octubre, dos días después de la celebración del referéndum de independencia suspendido por el Tribunal Constitucional.

En aquella intervención, Felipe VI aseguró que ante la situación “de extrema gravedad” por el desafío secesionista en Cataluña, los “legítimos poderes del Estado” debían asegurar “el orden constitucional”, la vigencia del Estado de derecho y el autogobierno de esa región, “basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía”.

El Rey denunció también que los líderes independentistas de Cataluña, con su referéndum ilegal del 1 de Octubre, habían pretendido “quebrar la unidad de España y la soberanía nacional”, comportamiento que calificó de “deslealtad inadmisible” y “conducta irresponsable”.

La líder de Ciudadanos (liberales) en Cataluña, Inés arrimadas, dijo en referencia al tuit de Puigdemont, que “no se puede perder el tiempo” comentando “cada día lo que dice una persona fugada de la Justicia”, y que vive “en una realidad paralela.

Arrimadas, cuya formación obtuvo la mayoría de votos en las elecciones catalanas del 21 de diciembre, aunque no puede formar gobierno al ser superada en escaños por el independentismo, criticó también el plante al Rey de Colau y Torrent, que a su juicio “no han entendido su papel institucional”.

La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, acompañará hoy a Felipe VI en la cena de bienvenida y mañana en la inauguración.

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