¡Luces, cámara… kickoff!

Tras poco más de siete meses de larga espera, la NFL está de vuelta, e inicia la temporada regular con los campeones Patriots de Nueva Inglaterra recibiendo en Fóxboro a los siempre peligrosos Chiefs de Kansas City.

Tom Brady y los Patriots tuvieron que valerse de una remontada histórica para obtener el quinto campeonato en la historia de la franquicia. Nueva Inglaterra espera mantener el ímpetu de aquella segunda mitad del Super Bowl pasado al inicio de una nueva temporada de altísimas expectativas.

No importa si las apuestas en Las Vegas apuntan a los Patriots como ganadores en cada uno de sus 16 partidos de temporada regular. Qué importa si Nueva Inglaterra es favorito para sumar un nuevo trofeo Lombardi a sus vitrinas. Nadie puede exigirle más a los Patriots de lo que lo hace el entrenador Bill Belichick, el propietario Robert Kraft y el mismo Brady.

No será fácil. Desde el comienzo. La presentación del quinto banderín de campeón en la historia de la franquicia será frente a un equipo que le propinó a Brady una de sus peores derrotas de su carrera en temporada regular. En el último enfrentamiento en temporada regular entre Patriots y Chiefs, Kansas City se llevó un contundente triunfo de 41-14 en la semana 4 de la campaña de 2014.

Brady y los Patriots respondieron a esa derrota con un título del Super Bowl y después los vencieron 27-20 en la ronda divisional de la temporada 2015. Ahora buscan derrotar en campaña regular al equipo que más balones robó la temporada anterior. Eso no debería ser un problema para Brady, quien el año pasado lanzó 28 pases de touchdown a cambio de tan sólo dos intercepciones, y eso que se perdió los cuatro primeros encuentros por una suspensión.

Kansas City, por su parte, llega al duelo con el pasador Alex Smith todavía en los controles, respaldado ahora por el corredor novato Kareem Hunt, en sustitución del recién salido Jamaal Charles, así como por los receptores Tyreek Hill y Chris Conley.

Los Chiefs finalizaron la pretemporada con dos triunfos y dos derrotas, mientras que los Patriots sólo pudieron derrotar a Detroit y perdieron sus otros tres juegos.

Nueva Inglaterra ha ganado sus últimos ocho partidos cuando pone en marcha la campaña como local, y tiene registro de 12-1 en la primera fecha en las últimas 13 temporadas. Además, esta campaña sumó importantes piezas como el corredor Mike Gilleslee y el receptor abierto Brandin Cooks, quien tendrá un papel protagónico ante la ausencia por toda la campaña de Julian Edelman, el receptor más confiable de Brady que se rompió los ligamentos de una rodilla en la pretemporada.

Eso parece mucho trabajo para una defensiva de los Chiefs que encabezó a la NFL con 33 intercambios y se ubicó como la séptima mejor en puntos admitidos.

El mano a mano entre Smith y Brady, que la temporada pasada lanzaron tres mil 502 y tres mil 554 yardas de manera respectiva, es el que más llama la atención, ante dos defensivas que también fueron de lo mejor en este departamento el año pasado.

Por aire, la defensa de Nueva Inglaterra toleró 237.9 yardas por juego, en tanto la de Kansas City permitió 237.9; por tierra, en cambio, el dominio de los locales podría ser aun mayor, pues el año pasado limitaron a su rivales a apenas 88.6 yd por duelo, en tanto la “tribu” admitió 121.1.

Durante las últimas casi dos décadas, la NFL ha girado alrededor de los Patriots de Nueva Inglaterra y su quarterback, Tom Brady quien, en su temporada 18 en la liga, mantiene la misma hambre de triunfo con el que se presentó a su primer día de entrenamiento, cuando en el casco se rotuló su nombre al ser el jugador 199 tomado en el Draft de 2000.