Iniciará reclutamiento en agosto de agentes para Policía Rural

Será en Madera donde se instale el primer cuartel regional de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) que enviará entre 200 y 300 elementos de la nueva división de Policía Rural y cuyo reclutamiento iniciará a finales de agosto, cuando también llegarán las primeras 100 unidades con especificaciones especiales para atender los patrullajes en un terreno agreste como es el de la Sierra Tarahumara, anunció el fiscal general, César Augusto Peniche Espejel, para El Heraldo de Chihuahua.

“En Madera será el primero, ya logramos combinar varios aspectos, se formalizó la tenencia de la tierra porque en cualquier inversión se exige que se tenga la propiedad del inmueble. Ya se logró consolidar la propiedad de la tierra”, refirió como el paso más importante y con el que cuentan ya.

Además, tienen la propiedad de dos predios más, uno en San Juanito y el otro en Guadalupe y Calvo, pero falta la formalización ante el Registro Público de la Propiedad.

Ante la necesidad de no detener el arranque en la construcción de los cuarteles para las fuerzas estatales, al tener todo listo en Madera, iniciarán allá la construcción del primero y será hasta el 2018 cuando arranquen con los otros dos.
En Madera, detalló el fiscal, son 4 hectáreas de terreno en donde se instalará el cuartel de la CES, que albergará a entre 200 y 300 elementos.

La construcción del cuartel se desarrollará en máximo tres etapas y la primera tendrá 10 millones de pesos de inversión, aunque se buscan recursos adicionales para poder inyectar más a la primera etapa, que debe concluirse para el 31 de diciembre.

Para poblar el cuartel, en breve se establecerán pláticas con los funcionarios de la Secretaría de Hacienda para buscar la autorización para crear nuevas plazas de policías, “tenemos que buscar la coincidencia de los tiempos, tenemos un déficit de fuerza policial y para mediados o finales de agosto podremos iniciar con una nueva academia de 300 nuevos elementos para que sean específicamente para la fuerza rural”, detalló.

Considerando que son seis meses de capacitación, formalmente, los 300 nuevos elementos de la división de Policía Rural iniciarán actividades en febrero del año entrante, “para poder lograr con ese estado de fuerza, necesitamos empezar ya, pero para hacerlo debemos tener la certeza de contar con el recurso para las nuevas plazas”.

Adicional, en 30 días se recibirá la primera de dos partidas de vehículos nuevos que serán para cubrir la división de la Policía Rural. El Fiscal detalló que son un centenar de unidades, camionetas 4×4 que vendrán con el equipamiento de rigor para cubrir las necesidades del terreno en la zona serrana.

“Se tiene visto para finales de año una compra de uniformes para la Policía Rural con recursos de este año”, mencionó también como parte del equipamiento que habrán de hacer para la nueva división.

A la división rural, también habrán de equiparla con herramientas especiales como son: equipos de visión nocturna y, además de las camionetas 4×4, vehículos todoterreno para las tareas que habrán de llevar a cabo en la zona serrana, pero esto será hasta 2018.

 

*Conjuntarán en Guachochi los cuarteles militar y de la Policía Rural; hasta 2 mil 300 elementos estarán ahí

Tras la tragedia en que se convirtió el cuartel militar que se construyó en la administración pasada para la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en Guachochi, las autoridades actuales están en pláticas para fortalecer la relación con los mandos castrenses y llegar a un nuevo acuerdo y definir los tiempos para construir un nuevo inmueble que albergaría no sólo a 2 mil soldados, sino también a 300 elementos de la división de Policía Rural al proyectarse la construcción del inmueble para las dos corporaciones, adelantó el fiscal César Augusto Peniche Espejel.

Para el cuartel militar en Guachochi, se adquirió un terreno de 75 hectáreas, en el cual se edificará un prototipo que tiene Sedena, pero además se busca incluir también una base de operaciones de la Comisión Estatal de Seguridad en el lugar.

“Se tiene contemplado que dentro del polígono del predio se pretende que además del cuartel para Sedena, también esté un cuartel para la policía de la CES, es un proyecto muy ambicioso pero que requiere una inversión muy fuerte”, detalló el Fiscal General.

La población de elementos de Sedena será hasta dos mil soldados y por parte del cuartel para la Policía Rural se planean instalaciones que albergarán entre 200 y 300 agentes, por lo que se prevé hasta 2 mil 300 integrantes de fuerzas de seguridad para el municipio.

“Qué significa el cuartel: significa recuperar de manera permanente toda la región de Guachochi, de ese nivel es la importancia de los recursos para el cuartel, ya que es recuperar todo el municipio y territorios circundantes”, estableció el Fiscal General.

Como sigue todavía en prototipo tanto el cuartel militar como el de la CES, no se cuentan con las previsiones de recursos necesarios para su construcción, pero sí mencionó el Fiscal General que los recursos que se pueden ahorrar con la reestructuración de la deuda, serían suficientes para ambas instalaciones, “de ése tamaño es la importancia de los recursos”.

*Cuartel en Guachochi costó 10 veces más de su valor; fincará FGE responsabilidades

Tanto la adquisición del terreno, como el gasto para la construcción del cuartel militar en Guachochi, costaron 10 veces más de su valor real, detalló el fiscal general César Augusto Peniche Espejel, al mencionar que fincarán las responsabilidades que correspondan a quienes hicieron la simulación en la compra y construcción.

Desde mediados de 2015 el exgobernador César Horacio Duarte Jáquez hizo el anuncio sobre la construcción de un nuevo cuartel militar para Guachochi, el cual se inauguró en mayo de 2016 al recibir a unos 600 elementos de la Policía Militar.

Fueron cinco meses los que ocuparon los efectivos de Sedena el cuartel, que presentó fallas casi de inmediato de su ocupación, ya que con las primeras lluvias se inundó. Las condiciones de las barracas prácticamente eran inhumanas para que vivieran los soldados y por eso quedó abandonado.

“Lamentablemente en la adquisición del terreno y el gasto, compraron un terreno 10 veces más caro de su valor y las construcciones superan 10 veces su valor real; ese dinero hubiera sido suficiente para un cuartel con las expectativas que se tenían pensadas”, detalló Peniche Espejel.