Yanquis no, Boston sí

Libertad ciuàntos crìmenes se cometen en tu nombre. Madam Roland, revolucionaria francesa.

El viernes pasado, de pronto despertamos, habìamos dormido bastante y prendimos la tele para ver noticias, habìa fallecido el penùltimo tirano de la historia, Fidel Castro Ruz, señor de horca y cuchillo de todos los cubanos, para algunos y hèroe revolucionario para otros, cuestiòn de òptica y de ideologìa; de inmediato en las redes sociales apareciò el pèsame del jefe de la mexicanada a los rufles Hermanos Castro, a Verònica Castro y su hijo Christian ¡ah raza!. En lo personal Fidel fue un megalòmano màs que, como tal, ha pasao, para bien o para mal, a formar parte de la historia.

A un lado quedò Camilo Cien Fuegos y Huber Matus, artìfices de la revoluciòn cubana, pero como suele suceder, otros, como lìderes, se llevan la gloria; aquèl fue asesinado por mandato por Fidel, su hermano Raùl y El Che Guevara y Huber fue enviado a prisiòn por 20 años 20 para despuès morir en el exilio, pidiendo volver a Cuba, cuando Castro desapareciera y por fin volverà a su patria, este autèntico revolucionario de la tierra del Gran Libertador Josè Martì. De todos modos al moriri a los 90 años 90 tiene su chiste y el barbòn lo logrò; descanse en paz dondequiera que se encuentre; todavìa quedan agunos megalòmanos como Castro, en Amèrica Latina, a quienes tambièn les llegarà su hora, de eso no cabe la menor duda.

Desde nuesra òptica y aceptando que noventa años son muchos para un señor por muy poderosos que se crea, consdieramos que la muerte de Fidelìn, fue un daño colateral del triunfo del tal Donal “Còmodo” Trump, pues si la salud del amo de Cuba estaba muy deteriorada, con la noticia de que el Hacedor de  Muros habìa ganado la elecciòn norteamericana y serìa Presidente de U S A, fue como una puntilla para el antillano, y solamente aguantò unos cuantos dìas para entregar su alma al… ¿Creador?; esperemos que sì, solo por el hecho de haber sido Fidel, un buen aficionado al Rey de los deporte el beisbol, aunque cuando le preguntaron si todavìa le iba a su equipo favorito los Yanquis, dijo su frase: Yanquis no. Boston sì. Una vez màs cambio de chaqueta.

La mayorìa de los Jefes de Estado del mundo, han enviado a Raùl Castro , hermano del dictador fallecido y al subyugado pueblo cubano, sus condolencias, incluìdo el Jefe de la Naciòn Mexicana, que no se ha escapado del fino humor popular; quizà hasta haga un viaja especial a la “Perla del Caribe” para asistir a los funerales del ùltimo sobreviviente de la Guerra Frìa, que fue capaz de enfrentarse a lo que èl llamò: El Imperialismo Yanqui, quien hasta la fecha, tiene un despiadado bloqueo econòmico hacia la isla que vio nacer al hijo de un gallego, convertido en revolucionario. Vale.

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