Última Instancia….El debate

Increíble que un debate en una elección presidencial en los Estados Unidos haya atraído la misma audiencia que tiene el Super Bowl en México, pero nos encontramos, a nivel mundial y no nada más en México, ante la amenaza de que la voluntad de un solo hombre se imponga para cambiar el orden mundial en que actualmente nos encontramos. Ese orden es el de la economía globalizada, el del libre mercado dentro de un sistema capitalista, el del llamado “neoliberalismo”.

Donald Trump ha tenido el crecimiento en su popularidad por las mismas razones por las cuales el BREXIT tuvo éxito en la Gran Bretaña que devino en su separación de la Unión Europea, que es el primer sistema que unió a países que antes se mataban entre sus habitantes por motivos de competencia comercial y por separaciones ideológicas y raciales, como lo sufrieron durante la Primera y Segunda Guerras Mundiales.

El discurso de Trump es altamente xenofóbico y racial, el mismo estilo de Hitler, es un discurso de odio, basado en identificar a enemigos de los estadounidenses, como los mexicanos, los musulmanes y los chinos. Es un discurso de odio en contra del libre comercio y el neoliberalismo, que se basa en la noción de regresar al más profundo proteccionismo que causó tanta pobreza y penuria humana en todo el mundo. Trump pregona la separación absoluta de los Estados Unidos de sus tratados de libre comercio y la imposición de tarifas arancelarias a todas las importaciones hacia los Estados Unidos.

Todo ello puede causar una debacle económica en los propios Estados Unidos, ya que su población lleva muchos años indispuesta a realizar trabajos físicos pesados, mismos que quedarían vacantes ante la expulsión de millones de indocumentados que los realizan cotidianamente. De llegar Trump al poder, se generaría una fuga masiva de capitales de los Estados Unidos ante la pérdida de sus libertades económicas de poder utilizar libremente su capital a nivel mundial, y ante la amenaza de no poder repatriar sus productos sin pagar impuestos por ello.

El consumidor estadounidense sería el primero en sufrir las consecuencias de no poder contar con productos baratos producidos en todo el mundo en donde la mano de obra es más económica y eficiente, y también en donde las materias primas, logística y sistemas de producción y tecnología son baratas y eficientes.

Al cerrarse o encarecerse las importaciones hacia Estados Unidos, se perderían millones de empleos, porque el país no está preparado para una reconversión industrial de esa envergadura, porque el país no tiene mano de obra capaz de regresar de lleno al mundo de la manufactura. Estados Unidos se ha convertido en una nación del mundo de los servicios de todo tipo, de tecnología de la información, administrativos de finanzas, de apoyo a procesos de logística, y en sí de manejo de todas sus inversiones que tienen a nivel global.

Yo  francamente creo que Trump ni entiende esto ni lo quiere entender. Él es simplemente un billonario que está jugando con el poder y la fama, y que está poniendo en jaque a todo este orden mundial, que por los “excesos” de la democracia y el populismo podemos y hemos creado estos engendros a nivel mundial, como Chávez, Maduro y Putin.

En relación con el debate, aunque me pareció que claramente Hillary Clinton salió avante del mismo, no se me hizo que haya sacado a colación lo que significaría para su pueblo el romper con este orden mundial y regresar al proteccionismo.

Quizás Hillary estuvo, como se dice “sintiendo el agua”, y se fue con cautela. Pero no le entró de lleno al tema de atacar la propuesta económica de Trump, se vio muy ligera y leve al respecto, cuando considero que este es el aspecto más crítico de la propuesta de Trump, mucho más que el famoso muro, que aunque emblemático y denigrante, no sirve de nada más que para tirar dinero.

El discurso populista de Trump debe caer presentando al pueblo de Estados Unidos los datos duros de los beneficios que ha traído el libre comercio para la humanidad, los beneficios de sacar a miles de millones de la pobreza, y los beneficios que ha traído a la gente de esta nación de salirse del mundo de la manufactura e introducirse al del saber, de los servicios, de la creatividad e innovación.

Pero Trump ha sabido explotar claramente la mentira, y va hacia su mercado natural que es el de los blancos con bajos niveles de educación, racistas y prejuiciosos, por lo que será necesario para Hillary Clinton sque los datos duros del sistema económico mundial, el cual ha sido sumamente beneficioso del pueblo de Estados Unidos, e inducir un discurso de unidad hacia sus vecinos del sur.

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