Miroslava, Chihuahua está de luto.

La fecha del 23 de marzo será recordada como una fecha de tragedias. La muerte por asesinato de la periodista Miroslava Breach Velducea abre el escenario de un gobierno que vive su peor crisis de legitimidad y una de las peores crisis de comunicación ante el reclamo de los periodistas del estado de Chihuahua quienes de forma independiente han alzado su voz para escribir que “Las letras de Chihuahua están de luto”.

El malestar de la sociedad se ha sumado a estas voces que exigen la investigación hasta sus últimas consecuencias para esclarecer el asesinato, es lo menos que se puede pedir. Quienes nos dedicamos a escribir, quienes integramos los diferentes colegios de periodistas, asociaciones y sociedades de todo el estado de Chihuahua hemos manifestado a través de las redes sociales nuestro malestar ya que es a través de la expresión de las ideas y los puntos de vista que sentimos la amenaza y la desprotección a los derechos fundamentales del ser humano como es la vida y la libertad de expresión.

Es la primera vez que escucho una voz unánime de los medios de comunicación, de los reporteros, fotógrafos, camarógrafos, jefes de información, analistas y corresponsales de agencias de información que se suman sin etiquetas a una defensa de los derechos establecidos en la Constitución y que en el estado de Chihuahua los diputados han estado dando vueltas a un tema como la protección a la cubertura periodística.

El periodismo sigue siendo una de las tareas y oficios de alto impacto, más amenazado y con una alta incidencia en homicidios en México. Las estadísticas no mienten, es una profesión de riesgo y por ello la solicitud de la creación de instancias que garanticen el ejercicio profesional y la vida de quienes están en las calles cubriendo la nota que un régimen democrático debe tener. Se ha dicho con insistencia que sin libertad de expresión y sin periodistas no hay democracia. En consecuencia, los atentados sufridos ponen en la cuerda floja al sistema político mexicano y a toda su estructura.

La fecha del 23 de marzo pero de 1994 también se atentó contra la vida de un hombre que de joven era locutor de radio, al paso de los años se convirtió en candidato presidencial. Luis Donaldo Colosio Murrieta murió en Lomas Taurinas, la fecha es recordada y ahora se suma a esta fecha triste la perdida de una periodista chihuahuense. Han pasado 23 años, aún hay dudas de quiénes y porqué. No queremos que pasen los años y las mismas preguntas no tengan respuestas en el caso de Miroslava.

Es tiempo entonces de reflexionar lo que pasa en nuestra comunidad. Reactivar los protocolos de seguridad para el ejercicio de los periodistas, exigir al Congreso de la Unión su posicionamiento para evitar más muertes, se requieren acciones concretas por parte de las autoridades civiles y policiacas. Como reza una de las proclamas “No se mata la verdad, matando periodistas” el oficio requiere la plena consciencia de parte de los periodistas que la profesión exige como siempre la objetividad y más aún la plena convicción de que debemos estar alertas ante cualquier otro intento de silenciar las voces de Chihuahua.

En conclusión, la muerte artera de la periodista Miroslava Breach Velducea tiene consecuencias en contra de la libertad de expresión. Se comete un doble delito, la muerte de una persona y además una violación a la libertad de expresión. Ni lo uno ni lo otro es posible separar en la muerte de Miroslava. El gremio de periodistas de Chihuahua está dolido y la incertidumbre del esclarecimiento de los hechos es una incógnita que las autoridades correspondientes deben atender. La credibilidad del gobierno está en duda, la sociedad sólo exige el esclarecimiento y castigo a los responsables.

Chihuahua está de luto.