La cuna de la humanidad

Estimada lectora (or) aficionada (do) a la fiesta brava, espero hayas recibido el 2017 con un buen reventòn, tal y como lo hicimos nosotros ¡ah! y no te acongojes, porque nos tocaràn nuevos retos porque asì es la vida, lo importante es resolverlos con ànimo, valor y miedo, echando la pata pa’elante como los toreros buenos; al toro “2017” de la ganaderìa de La Vida, ni modo, a por èl y como salga, no hay de otra y veras como llegamos triunfando al final de la faena, para esperar el año de las elecciones presidenciales y volver a empezar.

Acabamos de llegar de la vecina ciudad de Er Paso, Texas, donde nos agarrò un tormentòn, de esos que solamente se dan en el desierto, afortunadamente las cosas no llegaron a mayores y si bien las calles der Paso se encharcaron, a los veinte minutos estaban secas por ser una ciudad de primer mundo, nada comparable con nuestra H. Ciudad Juàrez, olvidada, desde hace màs de 50 años 50, por todo tipo de autoridades, amèn de los factores climatològicos, que tambièn hacen su parte.

Sin embargo, lo nuestro, lo nuestro, es el toro, pero un domingo sin toros, es como dormir sin la vieja o er viejo, segùn el caso, què aburrido y aquì estamos con un buen pote de cafè y unas galleticas de nuez, preparados por las habilidosas manos de la distinguida señora Manchega, que quiso halagar, en este nuevo año, al Rey de la casa ¿escribimos al rey?… no hayamos escrito otro sustantivo. Bueno, para quienes no saben de geografìa. Africa, es un continente enorme y su nombre quiere decir simplemente sin frio y segùn los antropòlogos, es La Cuna de la Humanidad.

El 8 de noviembre de l947, naciò nuestro pèrsonaje taurino, en la regiòn de Mozambique, quien toreò, antes de tomar la alternativa, màs de 70 novilladas 70, siendo er 15 de agosto de 1970 + o – cuando Antonio Bienvenida, como padrino y Rafael torres, como testigo, en la mismìsima plaza de la Real Maestranza de Caballerìa de Sevilla, le concede el doctorao al “Africano”, con un toro de Pèrez Augusto, al que le corta una oreja, halagàndolo la prensa andaluza, para despuès triunfar en Barcelona, Madrì y San Sebastìan, regresando a Sevilla con motivo de las Fiestas de la Virgen de los

  Reyes, patrona de la gitana ciudad, donde toreò con Ricardo Torres y Curro Romero, volviendo a triunfar ruidosamente segùn la crònica de la època.

Ricardo Paulo Chibanga, El Arlequìn de Ebano, siguiò toreando hasta llegar a su tierra natal y en la monumental Lorenzo Màrquez, de Mozambique, agotò er boletaje, logrando salir a hombros y por la puerta grande. Como dato curioso, en una de las plazas de toros del sur de Francia, Ricardo le brindò la muerte de un toro a Pablo Picasso, quien picao por la curiosidad de ver un torero africano, fue a verlo, regalàndole el Maestro, posteriormente, uno de sus cuadros. El diestro de Onix, actualmente vive en un pequeño pueblo de Portugal, gozando de cabal salud. Vale.

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