La ambición de Benito

La ambiciòn embriaga màs que la gloria. Marcel Proust, novelista francès.

En estos dìas, nos ha dejado descanzar el frio, lo que aprovechamos para andar de lingo, lilingo, por nuestra hoyancuda ciudad, ahora llamada por la raza… CIUDAD BACHES, Chih., y el jueves de la semana pasada, encontramos una nota periodìstica que nos sacò una sonrisa socarrona, dada la inconformidad de un personaje que cobra y cobra muy bien, como funcionario pùblico, cuya retribuciòn mensual, en nada se parece al salario mìnimo, ahora veràn por què.

Resulta que con motivo del gasolinazo y los recortes presupuestales, algunos organismos pùblicos, con todo y su atuonomìa, decidieron rebajarles sus altas retribuciones mensuales, a varios de sus funcionarios, segùn èsto, para estar a tono con los jodidos, que es de donde sale el dinero para pagarles sus servicios prestados a la patria, a tan distinguidos

señores, quienes desde luego, socialmente no se rozan con el populacho o gente comùn y corriente, como tambièn se les denomina a los “majacanos” de a pie.

Uno de esos estiraos y perjumaos señores, es nada màs, pero tampoco nada menos, que el Doctor (no sabemos en què ¡sorri!), Don Benito (làstima de nombre en tal hombre) Nacif, quien como integrante del Instituto Nacional Electoral, impugnò ante las autoridades, la reducciòn de su salario en un diez por ciento. El Docto gana $177,000.00 mensuales, ahora ya sabes amable lectora (or), por què el salario del Beni. està muy lejos del salario mìnimo ¿verdad?, como le van a reducir en un diez por ciento ese monto, Nacif montò en còlera porque ahora solamente recibirà $l60,000.00 menos impuestos, si es que le quitan.

No sabemos como simples ciudadanos, què dependencia del gobierno federal, autoriza estos enormes emolumentos para estos señores consejeros, de los Ministros de la Corte, de los Magistrados, del Congreso, de los gobernadores. de los presidentes municipales y de tantos y tantos funcionarios que perciben cantidades econòmicas estratosfèricas como pago, cuyo dinero sale de los impuestos que todos los mexicanos pagan “ad ovum” mes a mes, como contribuyentes cautivos. No se sabe, por el momento, si la autoridad falle en favor de la ambiciòn de Benito, pues por muy doctor que sea y en lo que sea, un sueldo de $l60,000.00, ya lo quisieran otros doctores que trabajan en las instituciones educativas y otras àreas laborales.

Por asì es esta… ¡perra vida!, que sea lo que Dios quiera, Mèxico no es un pais pobre, lo han empobrecido sus gobernantes y los funcionarios o consejeros tipo nuestro personaje, que en en el sector pùbico,han encontrado la manera de enriquecerse a la mayor brevedad posible, ahora que la ley de Hidalgo dejò de tener vigencia para dar cabida a la ley Morìn: Hay que robar desde el principìo hasta el fin. La impunidad lo permite, què caray. Vale.

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