Galimatías…Constitución violada

Este 5 de febrero celebramos en México 100 años de la promulgación de la Constitución Política que resguarda los derechos civiles y ciudadanos, establece las reglas de la composición del estado mexicano en cuanto a su régimen interior, dando facultades y obligaciones a cada uno de los órganos gubernamentales, señala también los principios rectores de la transición del poder. Sin embargo, la tesis central que permea es que la Constitución mexicana ha sido, es y será siendo violada.

 El tema ya ha sido tratado con anterioridad, los que hacen las reglas del juego, principalmente los poderes legislativos como la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores saben que la Constitución es el garante de la estabilidad política, pero la misma es cambiada en cada uno de sus artículos para tratar de adecuar sus contenidos a una escena predecible. Sin embargo, debería tener mayores sanciones quienes son los encargados de hacer cumplir las leyes, ellos deben ser los primeros en cumplir para que la sociedad tenga confianza y se rescate la visión del estado mexicano.

 Sin proponer un escenario catastrófico, la constitución tiene 136 artículos, los cuales en su inmensa mayoría han sido ya reformados, adicionados, derogados o han sufrido una serie de alteraciones para mejorar las condiciones de aplicabilidad de la norma escrita, sin embargo, queda lejos del imaginario social y de sentido común de la gente que no conoce sus derechos como ciudadano y donde las clases sociales marginadas no pueden defenderse ante las injusticias humanas por su condición social.

La constitución señala en su primer artículo que “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión…” en estos escasos tres renglones podemos decir que bastan como un botón de muestra para establecer que la condición de violación sistemática de la que los mexicanos hacemos cada día. Cabe preguntarnos ¿Nos hemos dado cuenta de estas violaciones que cometemos? Los medios de comunicación dan cuenta de estas aberraciones que comúnmente las vemos como algo natural pero que violan los derechos humanos.

 Otro de los ejemplos de las violaciones a los derechos humanos se encuentran en las leyes secundarias. Si bien es cierto que existen 136 artículos casi desconocidos por propios y extraños pues más sorprende la existencia de casi trescientas (298 para ser exactos) leyes secundarias, es decir, leyes si existen, lo que falta es una cultura de la legalidad. Dentro de las leyes se encuentra la referente a los procesos electorales, la LEGIPE. En ella encontramos que como garantía se establece el derecho a ser votado para todos los cargos de elección popular pero contradice el principio constitucional al señalar prohibiciones, que de alguna manera no garantizan los derechos humanos de los propios ciudadanos.

 En el plano de las candidaturas independientes, la pregunta ¿Qué hay al respecto? Pues la única respuesta disponible es que existe una gran incertidumbre. Por principio de cuentas las leyes secundarias que garantizan esa posibilidad no existen no hay una reglamentación ordenada, la interpretación de los consejeros electorales y magistrados vulneran sus propias atribuciones ya que desde las propias leyes que han emanado de los poderes legislativos dejan lagunas legales que ponen en aprietos a los órganos electorales y dejan en la indefensión a los aspirantes y candidatos independientes.

 En conclusión, la Constitución sigue siendo violada. Cabe una última pregunta ¿Quién podrá defendernos? Sin lugar a dudas la pregunta señalada hace referencia a una posición de no defensa. Como parte de la cultura política, estamos evolucionando de una cultura parroquial sin participación a una cultura de alta participación ciudadana y de rescate de los derechos ciudadanos. A cien años de nuestra constitución, vemos la oportunidad de un nuevo camino en la participación ciudadana y en la toma de decisiones. Es el camino de rescatar los ideales de quienes lograron plasmar con sus acciones el México que todos deseamos de corazón.

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