Espadas romas

El domingo, aunque con mucho sol, estuvo muy frio, la helada fue de las buenas y no pudimos caminar, sin embargo, no hay mal que por bien no venga  pues estas heladas, en er campo, aunque no sea bravo,  nos caen a las mil maravillas, porque muchas plagas se mueren; pasamos la mañana en calma mientras se llegaba la hora de festejar, con una comida familiar, el primer año de vida de la Princesa Luciana; vaya tarde flamenca en “El Garufas” y aclaramos: ni un tango se tocò, no obstante el nombre del lugar.

Terminada la reuniòn, al romperse la taza, cada quien ganò parta su casa y estando ya en la nuestra, como  no alcanzamos a ver la primera corrida de la segunda parte de la temporada grande 2016-17, en la Monumental  plaza de toros Mèxico, pues tuvimos que leer, como cada semana lo hacemos aunque hayamos visto er festejo en la “Tivi”, las crònicas de todos los doctos en er tema, cuyos comentarios y opiniones, son muy respetables para nosotros, porque cada quien tenemos nuestra propia perspectiva de la màs bella de todas las fiestas, la fiesta brava, fiesta que lamentablemente sigue a la baja, pues en el coso de Insurgentes, se sigue viendo en las reses, aparte de su tamaño, mansedumbre, mansedumbre, mansedumbre.

En esta ocasiòn el encierro fue de la ganaderìa tlaxcalteca de Montecristo, propiedad de Germàn Mercado Lamm, que tuvo variaciòn en sus pintas, pero que dejò mucho que desear en el ruedo, aunque como siempre, al parecer los toreros estuvieron muy por encima der ganao, solo que fallaron lastimeramente con “La Joyosa” que resultò roma, pòr los que los 3 diestros 3 se retiraron a sus respectivos hoteles con las espuertas vacìas, por lo que, el lunes, no hubo caldo de peluda para curar la cruda.

Los diestros de este primer festejo estuvieron dirigidos por el español Miguel Angel  Perera, quien apareciò en la puerta de cuadrillas, ataviao con un terno sangre de toro y oro, escuchando silencio en sus 2 enemigos 2 por las razones ya expuestas lìneas arriba, aunque, al parecer, gustò su toreo, pues Angel ya es muy conocido por la aficiòn capitalina, donde en otras tardes ha mostrao su toreo de inspiraciòn, de finuera, le fallò la punterìa y asì, se escapa el triunfo, aunque las orejas se hayan ganao con la muleta ¡joder!.

Los mexicanos Juan Pablo Sànchez, vestido  de lila y oro y Diego Silveti de verde y oro, dan cuenta las crònica, entusiasmaron a la parroquia con sus trasteos, pues estuvieron en toreros toda la tarde y cuando ya habìan ganao la oreja, la pierden porque la punta de “La Tisona”, estaba màs roma que la puntilla de un cachetero; ambos diestros salieron de la plaza contentos pero sin el triunfo. Los que sì fueron fuertemente ovacionaos, fueron los subalternos, en el cuarto de la tarde Curro Javier, por su buen toreo de capa; Hèctor Garcìa, por un estupendo par de banderillas y con el que cerrò plaza, el picador Ricardo Morales, por una buena vara. Vale.

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