El nuevo comodo

A los imperios no los derriba nadie. Se pudren por dentro, se caen solos. Rodolfo Jorge Walsh, escritor argentino.

Còmodo, para muchas de las amables lectoras (es) es, sin duda alguna, algo que se lleva o se obtiene con agrado y facilidad, es decir, sin esfuerzo alguno y quizà para otras amables lectoras (es), se les venga a la mente el utencilio que se usa en los hospitales para que los enfermos que no pueden ir al baño, hagan pipì o popò o ambas cosas al mismo tiempo, màs dèjenos decirles que estàis equivocadas (os), porque al còmodo que nos vamos a referir, es un personaje que pocas (os) conocen y otras (os) de plano ignoran.

Nuestro personaje se llamò en vida, Lucio Aurelio Còmodo Antonio y en su momento fue emperador del Gran Imperio Romano, solo que el modo de gobernar de este chavalòn (porque estaba chavo cuando lo eligieron emperador), fue degenerando poco a poco hasta convertirse en una paranoia incontrolable, llevando al imperio a una de sus mayores crìsis desde los gobiernos de Calìgula y Domiciano, pasando el gobierno de Còmodo de una transiciòn de oro y plata a una de òxido y hierro, iniciàndose asì, segùn los enteraos, la decadencia del citado Imperio Romano, muriendo este emperador envenenado por su esposa Marcìa, acabando de terminar con la vida del jefe, un tal Narciso, quien lo ahorcò para ayudarle a bien morir, a peticiòn expresa de la cònyuge del nefasto personaje citado.

Ya en el siglo XXI, el nuevo Imperio Romano, con toda su arrogancia, prepotrencia y estrupidèz, es sin duda alguna, los Estados Unidos de Norteamèrica, donde, como el Gran Imperio Español, en su momento, tampoco se pone el sol y gobierna a su antojo al mundo entero, ante la incredulidad de algunos cuantos. Este nuevo Imperio Romano, con todo su poderìo bèlico, econòmico e industrial, acaba de celebrar elecciones presidenciales donde en plena campaña polìtica, surgiò un nuevo Còmodo, Donald “Còmodo” Trump, que ha traìdo de cabeza a tirios y troyanos, como si deberas se fuera a acabar er mundo ¡joder!, ahora que tome posesiòn como el nuevo presidente de U S A.

Los migrantes indocumentados latinos, hispanos, mexicanos y de toda Amèrica Latina, principalmente, tienen puesto el grito en el cielo porque el nuevo Còmodo, grita a los cuatro vientos, que en cuanto llegue a la Casa Blanca (la de Washington, no la de las lomas), deportarà a sus paìses de orìgen, de donde nunca debieronb haber salido, a millones y millones de indocumentados, cosa que en lo personal dudamos mucho, pues ningùn mortal que sea electo como presidente, aùn de los “United Estates”, puede gobernar a su libre albedrìo a menos que, como el Emperador Romano Còmodo, quiera precipitar hacia la decadencia, al màs màs rico y poderoso imperio que hoy existe sobre la faz de la tierra, ahora convertida, por capricho del Imperialismo norteamericano, en una aldea global.

Claro que los gobiernos der mundo y los propios ciudadanos estadounidenses, deben cuidar, màs que la boca del tal Trump,  er modo en que vaya a gobernar, no vaya a ser la de mala y deberàs, este nuevo Còmodo, para regocijo der mundo entero, inicie con sus locuras mesiànicas, la decadencia del Màs Grande Imperio que haya conocido el gènero humano, el perverso, prepotente, arrogante e imbècil, imperio yanqui o si lo prefiere, norteamericano. Vale.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *