Año Nuevo ¿vida nueva?

Cada año es un buen para iniciar cambios en nuestras vidas. El inicio de un nuevo año nos abre la oportunidad para mejorar como seres humanos, para ser como dice Armando Fuentes Aguirre, mejor conocido como Catón, “el ángel de los demonios”, es decir, sacar lo mejor de nosotros mismos. No es que seamos malos o buenos, sino que busquemos el  bien como un acto de caridad que permita consumados como seres humanos civilizados. En un mundo caracterizados por la apariencia y totalmente materializado, la forma se ha convertido en la esencia de nuestras vidas. Hay que romper ese paradigma.

 

Por ello el llamado a la renovación y dejar a un lado las banalidades para establecer como un propósito la “nueva vida”. Recientemente estuve en un funeral de un tío muy querido (Don Poncho) y escuchaba un versículo de la Biblia (Romanos 12:2) que refería precisamente  a no “adaptarnos a este mundo”. Las palabras me decían desde una perspectiva religiosa lo que en la academia aplicamos como un desarrollo personal. Movernos de nuestro estado de confort para establecer una salida que provoque cambios importantes en nuestros quehaceres tanto profesionales como personales. El quitarnos de nuestra comodidad provoca cambios importantes en nuestras vidas, el estado de confort nos hace débiles.

 

Así que iniciamos un año nuevo y tenemos la oportunidad de iniciar también nosotros un nuevo momento de cambios pequeños, grandes y trascendentales. No se necesitan grandes recursos económicos sólo grandes y pequeñas ideas que nos animen a cambiar nuestro entorno socioemocional. ¿Queremos trascender? sembrar un árbol, escribir un libro o engendrar a un nuevo ser es la manera más conocida para trascender en esta vida. Escribir nuestras ideas en una bitácora, escribir un poema, escribir un cuento, escribir nuestro diario personal o simplemente alimentar a un ser es una manera de la que podamos tener un objetivo cumplido en nuestras vidas.

 

El México que nos está tocando vivir ha sido caracterizado como un país en constante crisis económica. Devaluaciones tras devaluaciones y hoy estamos sumidos en una de grandes calados pero no podemos quedarnos cruzados de manos. La pregunta que hacemos todos es ¿Hasta cuando? No lo sé pero sé como podemos otra vez sortear las malas noticias que han tenido para nosotros los medios de comunicación: recorte presupuestal en todos los sentidos. No es fácil adecuarse y menos cuando no lo hemos hecho en anteriores ocasiones.

Para sobrevivir a esta cuesta de enero, lo primero que hay que hacer es recortar los gastos personales y familiares. La idea es sencilla: fuego contra fuego. No hay de otra. Tenemos que reconocer que hay una recesión y nos toca otra vez sufrirla y eso significa gastar menos, ojo, no quiere decir no gastar sino hacerlo con prudencia. Cuidar el gasto y ahorrar lo que se pueda para en la primera oportunidad satisfacer las necesidades que requiere cada uno de los miembros de una familia. Recuerda que el tiempo es oro y debes aprender a administrarlo y hacer labores propias del hogar en tu tiempo libre te va ahora los recursos que quizás necesitaras un poco después.

Otra recomendación para esta año que inicia es cuidar tu salud. Desde un caminata hasta comer más saludable y cuidarse de los cambios  bruscos de clima puede significar una ventaja no solo en lo económico sino en la larga vida que podamos tener. Mantenernos activos perdura una vida saludable, los días de descanso son eso precisamente y los demás días tenemos que ocuparnos de nosotros mismos. Si queremos salud, ayudemos a nuestro cuerpo a tener una vida de calidad.

Un día me decían “para que lees tanto, para que estudias”. Hoy al paso del tiempo, después de meditar la respuesta a una pregunta tan “simple” les puedo contestar que ha sido la mejor inversión que he hecho de mi tiempo no libre. En mi vida como docente me he topado con casos muy especiales en las que algún alumno menciona que no le gusta leer o simplemente no le gusta estudiar y va a la escuela o a la universidad porque los mandan sus padres. En mi caso, leer fue un hábito que me inculco mi padre, pues todos los días llevaba el periódico y lo leíamos como algo natural. Así debe ser el ejemplo con nuestros hijos, o nietos en caso de tenerlos. Recuerda, el ejemplo arrastra.

En conclusión, tenemos que renovar nuestras vidas, aquí están expuestos algunos pequeños trazos para hacer lo significativamente necesario para lograr romper las cadenas que nos atan y moldean a este mundo. ¿Quieres tener éxito en este mundo? tienes que hacer cosas sobrehumanas porque estamos en un mundo totalmente globalizado y altamente competitivo. Renovarse o morir es el gran dilema que tenemos en nuestras manos sólo falta que te decidas. ¡Feliz Año Nuevo!

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