Bonadío, el juez desobediente que acorrala a Fernández de Kirchner

El juzgado de Claudio Bonadío, el magistrado argentino que tiene en jaque a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, es conocido en los tribunales como “la embajada” porque se dice que funciona con sus propias reglas, muchas veces al límite del Código Penal.

Aunque se muestre implacable para no permitir impunidad en las acusaciones contra Fernández de Kirchner, durante los 24 años que lleva como juez federal penal, Bonadío ha sido reprendido en varias ocasiones por sus superiores, ya sea por negar a los abogados defensores de acusados el acceso a los expedientes o por abusar de la prisión preventiva de sospechosos.

Además, tiene un récord de denuncias ante el organismo encargado de impulsar la remoción de magistrados: más de medio centenar.

Sin embargo, las formas nunca fueron una preocupación para este juez de 62 años. Desde que emprendió una embestida judicial contra la expresidenta (2007-2015) ha promovido varias causas por supuesta corrupción, lavado de dinero y el encubrimiento de los responsables iraníes del atentado contra un centro comunitario judío en 1994.

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