¿Por quién votar? El gran dilema

Según las encuestas que han entregado al Instituto Nacional Electoral (INE), se muestra que un porcentaje de ciudadanos aún están indecisos sobre si irán a votar o no el próximo primero de julio. De los que van a votar, un gran porcentaje, cercano o alrededor del 30% aún no definen por quién lo hará. Por ello el resultado de la elección en primer lugar aún no se puede definir y en segundo, las encuestas publicadas en procesos electorales han tenido en los últimos años un descrédito intenso debido al manoseo y uso mediático, deshonesto y manipulador en la propagación de las encuestas.

           Sin embargo, la pregunta inicial que nos planteamos en este momento es ¿Por quién votar? La pregunta no es nueva, ha surgido en varios temas de interés académico y sobre todo en el análisis de los estudios electorales. La primera luz que observamos es precisamente el grado de participación electoral, en donde señalamos que existen sectores de la población en dónde hay una alta tasa de participación y  en otros sectores poblaciones esa tasa es baja.

Los estudios que manejan las casa encuestadoras presentan tendencias pero no orientan por quien votar, es más, no ofrecen respuestas a estas preguntas. Así, hay ciudadanos que ante la saturación de mensajes proselitistas, no saben por quien votarán. Bueno, para ellos, les puedo compartir una reflexión: hay que salir a votar con el corazón. El ¿por quién? Lo resolverán frente a la urna, en secreto y silencio que permita avanzar en la consolidación de nuestra democracia mexicana.

           Una opción de voto, es por quién Usted crea que haya presentado la mejor propuesta de campaña, un voto informado sobre el plan de gobierno. Así podremos exigir que se cumplan los compromisos de campaña, un voto de esta naturaleza debe ser protegido por que se genera a partir de la oferta política. Tenga usted presente que las promesas de campaña estarán al orden del día, no crea todo lo que le digan sólo escuche y sea hiperselectivo en los spot de radio y televisión, anote el nombre del candidato, en otra columna las propuestas y en una última casilla señale si usted cree que esa propuesta se puede llevar a cabo. Al final haga una matriz comparativa y emita su voto, de acuerdo a lo que Usted lo lleve a votar con el propio corazón e informado.

           Si usted no desea votar por un partido, analice los perfiles de cada candidato. ¿Cuáles candidatos tienen un mejor perfil profesional? Analice su carrera en la política, en el sector privado, sus estudios, los factores individuales y su comportamiento político. Allí encontrará Usted las razones para decir “este es el mejor candidato y me la juego con él”. La identificación con el candidato será un factor que motive el voto de los indecisos.

Otro elemento para poder votar es el carisma, este me cae mejor que aquel, este tiene mejores cualidades como orador, aquel tiene mayor empatía, este esta “gordito”, me inspira confianza. Las razones aquí son subjetivas, no tienen un voto “razonado”, es más empático. Así se construyen partes de un escenario electoral donde si le dicen a un candidato “Tiene que ponerse de cabeza para ganar” el candidato lo haría.

Pero ¿Sí no le convence nadie? Me planteaba un alumno de la clase de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Chihuahua la siguiente pregunta ¿Cómo le hago para aparecer en la boleta? Le dije: “Muy fácil,  escriba su nombre en el recuadro de candidatos no registrados y su voto tendrá que ser registrado”. El abstencionismo es muy alto en Ciudad Juárez, la participación alcanza el 30%, es importante que salga y exprese sus afinidades o rechazos. Si no desea votar por un partido, hágalo por los candidatos que están allí, si no desea votar por los candidatos, vote por las propuestas, si no le convencen los candidatos ni las propuestas, vote por los partidos y si ninguna cosa le convence, salga el primero de julio y anule su voto o bien escriba su nombre en la boleta electoral para que su voto cuente. La democracia la hacemos todos.

Jefe de Información