Rinden tributo a víctimas; identifican a dos atacantes

Cientos de personas se congregaron ayer cerca del Ayuntamiento de Londres para guardar un minuto de silencio en honor a las siete víctimas mortales y los 48 heridos que dejó el ataque terrorista del sábado por la noche en la capital británica.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, y la ministra de Interior, Amber Rudd, presidieron una acto de vigilia en Potters Fields Park, unos jardines tras el edificio consistorial, a apenas 700 metros de la zona del puente de Londres y el mercado de Borough, donde se produjo el ataque.

Khan, el primer alcalde musulmán de la capital británica, afirmó ante las personas congregadas, muchas de ellas con banderas británicas y flores, que los terroristas no cometen asesinatos en nombre de su religión.

“Estoy enfadado y furioso porque estos tres hombres persiguen justificar sus acciones usando la fe que yo también profeso”, dijo Khan, y añadió que es necesario que “todos trabajemos juntos para resolver este problema”, pues “los terroristas quieren dañar nuestro estilo de vida”.

La comisaria jefa de la Policía Metropolitama, Cressida Dick, animó a los londinenses a no permitir que los terroristas les “impidan vivir su vida” con normalidad, a la vez que admitía que las fuerzas de seguridad tendrán que adaptarse a una “nueva realidad” a la vista de las frecuentes atrocidades cometidas por yihadistas.

También Scotland Yard reconoió que ante este nuevo escenario, en referencia a los tres recientes ataques (en Westminster en marzo, el ocurrido en Manchester hace dos semanas y el de Londres), conviene llevar a cabo una revisión “general” en este país de la “estrategia, tácticas y recursos disponibles” para abordar esta amenaza.

Por su parte, el ministro de Interior de Francia, Gérard Collomb, aseguró ayer a su homóloga británica, Amber Rudd, la continuación de “contactos estrechos” entre los servicios secretos británicos y franceses para prevenir nuevos ataques.

Laborista pide la renuncia de Theresa May

LONDRES, RIENO UNIDO.- Las campañas electorales, suspendidas luego del atentado del sábado en el Puente de Londres, se reanudaron ayer con una confrontación entre la premier británica, Theresa May, y el líder laborista, Jeremy Corbyn, quien pidió la dimisión de la primera ministra por haber eliminado cerca de 19 mil  plazas de policía durante su gestión al frente del Ministerio de Interior, entre 2010 y 2016.

En respuesta al embate de Corbyn, la jefa de Gobierno subrayó que el presupuesto policial está “protegido” desde 2015 y sostuvo que los recursos con los que cuentan los servicios de seguridad son adecuados para hacer frente a la amenaza terrorista que afronta el país.

Los atentados en los últimos meses y los evidentes problemas de seguridad para proteger a los ciudadanos, podrían convertirse en una “piedra en el zapato” de la primera ministra, manteniéndola al margen de las negociaciones del Brexit, un asunto que tendría otros matices si la oposición laborista sale victoriosa en las elecciones de este jueves.

Las más recientes encuestas arrojan que el margen entre ambos candidatos se ha recortado, de 20% a favor de May al principio de la campaña a 9% actualmente.

Según Corbyn y Steve Hilton, quien fuera asesor del ex premier David Cameron, May ha tomado malas decisiones durante su gestión y es responsable de “fallos de seguridad”.